Con la madurez justa que le da le da el roble a un vino estacionado para que te deje un sabor que no tiene comparación.
Como un buen whisky de 20 años que se sirve sólo en ocasiones especiales.
Te ofrezco una compañía amena, con charlas interesantes, una complicidad con picardía para guardar tus secretos o una amistad leal para siempre.
Puedo llevarte desde el llano de la tranquilidad hasta la cima del placer
Sólo quienes saben apreciar la compañía de una mujer que no sólo es un cuerpo van a experimentar un momento que van a querer repetir.